Mater s’Àngel, un año después: cuna de historias, trabajo y oportunidades

El 7 de febrero de 2025,
Mater abría las puertas de Mater s’Àngel.
No era solo la inauguración de un restaurante:
era el regreso a un espacio lleno de historia,
de cuidado y de acogida.
Un lugar que había sido cuna de vida
y que hoy es cuna de oportunidades.

Durante este primer año,
estas paredes han vuelto a llenarse
de voces, de aromas, de nervios buenos
y de mucho trabajo hecho con el corazón.

Hemos compartido comidas de grupo
en fechas señaladas,
especialmente durante las semanas previas a Navidad;
hemos participado en iniciativas como Tastam Inca,
defendiendo el producto local y el comercio de proximidad;
hemos vivido cáterings invertidos,
en los que los aprendices de Mater han liderado equipos
y han demostrado talento, capacidad y profesionalidad.

Y hoy, un año después,
hemos vivido un momento especialmente emotivo:
hemos vuelto a recibir
a las Hermanas Franciscanas Hijas de la Misericordia,
las mismas que, años atrás,
vivían bajo estas paredes.
Ellas, que son la raíz de todo.
Ellas, sin las cuales no se entendería Mater.
El círculo se cierra… y a la vez se abre.

Mater s’Àngel es hoy espacio de trabajo y de aprendizaje,
proyecto de Formación Dual,
cocina con producto local y ecológico,
y sobre todo una oportunidad real de inserción laboral
para las personas de Mater.
Es inclusión que se cocina a fuego lento,
es economía social que se puede saborear,
es futuro que se construye plato a plato.

Un año después, miramos atrás con gratitud…
y hacia adelante, con ilusión.

Porque si este primer año
ha sido intenso y lleno de vida,
todo lo que nos queda por vivir lo será aún más.
Seguimos cocinando oportunidades.
Seguimos trabajando con el corazón.
Y seguimos celebrando que, sí: hemos vuelto a casa.

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