Mater continúa fortaleciendo
su hermanamiento con
el Centro de Educación Inicial y Especial
«San Francisco de Asís»
de El Alto, en Bolivia.
Una relación de cooperación que,
con el acompañamiento de MISOL,
une a ambas comunidades
y permite impulsar iniciativas destinadas a
crear nuevas oportunidades educativas.
Durante el curso 2024-2025,
la comunidad de Mater
apoyó el proyecto
«Mochila solidaria para
una educación integral de calidad».
Gracias a los 1.070 euros recaudados,
el centro boliviano pudo
adquirir materiales educativos
y equipamiento informático
para favorecer el aprendizaje,
ofrecer apoyo alimentario
mediante la donación de alimentos
y acondicionar diferentes espacios
con alfombras, telas
y mobiliario Montessori.

Este curso 2025-2026,
el hermanamiento ha continuado avanzando
con el proyecto
«Proyectando sonidos y colores inclusivos»,
una iniciativa que permitirá
equipar la sala de audiovisuales del centro
y desarrollar en ella actividades interactivas,
pedagógicas y recreativas.

El proyecto beneficiará a 179 alumnos y alumnas
y también tendrá un impacto positivo
en sus familias
y en los y las profesionales del centro.
El nuevo equipamiento contribuirá a
fomentar el aprendizaje
mediante la animación y la música,
favorecer la interacción social
y crear un entorno más inclusivo,
motivador y participativo.
Una comunidad implicada
Para hacer posible esta iniciativa,
a lo largo del curso se han impulsado
diferentes acciones de sensibilización
y recaudación de fondos.

La campaña «Una merienda por El Alto»,
el Mercadillo Solidario de Santo Tomás,
las rifas de cestas de Navidad
y la celebración de San Antonio
han movilizado a personas usuarias,
alumnado, familias
y profesionales de diferentes servicios de Mater.
La implicación de toda la comunidad
ha permitido recaudar 3.175,40 euros,
que se destinarán a
la puesta en marcha del proyecto.
Más allá de la cantidad conseguida,
cada una de estas actividades
ha sido una oportunidad para
conocer la realidad del centro de El Alto,
sensibilizar sobre el valor de la cooperación
y recordar que cada aportación,
por pequeña que parezca,
puede contribuir a generar cambios importantes.
Este hermanamiento no es solo
una manera de apoyar
proyectos educativos.
También es un camino compartido
que nos acerca,
nos ayuda a mirar
más allá de nuestra realidad
y refuerza los vínculos
que nos unen
como familia congregacional.
Desde Mater,
queremos agradecer la implicación de
todas las personas
que han participado en las actividades,
han colaborado en ellas
o han contribuido a la recaudación.

Gracias a cada gesto,
este vínculo con El Alto
continúa creciendo
y transformándose en aprendizaje,
inclusión y nuevas oportunidades.