Las primeras «Mamás Semilla» cierran el curso sembrando una red de apoyo entre familias

El pasado 7 de mayo
comenzó en Mater Educación
la primera edición del grupo «Mamás Semilla»,
que nace con la voluntad
de ofrecer a las familias
un espacio de crecimiento, apoyo mutuo y acompañamiento.

Durante varias sesiones,
un grupo de madres
ha compartido vivencias, emociones
y experiencias de su día a día,
construyendo juntas un entorno seguro
donde sentirse escuchadas, comprendidas y acompañadas.
Un espacio
para poner palabras a realidades

que a menudo se viven en silencio,
como el cansancio, la soledad,
la culpa o la incertidumbre,
pero también para reconocer la fortaleza,
la capacidad de superación
y el amor que acompaña
su labor cotidiana como madres.

Los temas trabajados
fueron escogidos
por las propias participantes.
En los primeros encuentros
se abordaron los retos
y aprendizajes
que forman parte de su experiencia vital,
así como la importancia del autocuidado.
A través de la reflexión compartida,
las madres pudieron identificar recursos personales,
estrategias de afrontamiento y fortalezas
que muchas veces pasan desapercibidas
en medio de las exigencias del día a día.

De estas sesiones
surgieron reflexiones tan significativas como:

«Ser fuerte no es no caer; es permitirte caer y volver a levantarte»

«Muchas veces no vemos nuestras propias fortalezas»

El tercer encuentro
se centró especialmente
en el impacto físico y emocional
que supone asumir los cuidados
de manera continuada.
Las participantes compartieron sentimientos de culpa,
frustración, soledad
y la dificultad para delegar responsabilidades
o encontrar espacios de descanso.
También reflexionaron
sobre las desigualdades en la distribución de los cuidados
y sobre la necesidad de reservar tiempo
para una misma
para poder seguir sosteniendo
el bienestar de las personas queridas.

Como respuesta a esta necesidad de autocuidado,
la cuarta sesión se desarrolló fuera del aula
con una salida al Parc de la Mar.
Este encuentro permitió
crear un espacio de respiro,
convivencia y desconexión,
donde las participantes
pudieron disfrutar juntas
de un tiempo de calidad,
reforzando los vínculos creados durante las sesiones anteriores.

A lo largo de todo el proceso,
las madres han ido construyendo
una auténtica red de apoyo
basada en la confianza,
la escucha y la comprensión mutua.
Una experiencia que conecta plenamente
con el lema que ha acompañado a Mater este curso:

«Eres semilla de cambio, hazla crecer»

Porque estas madres han sido, sin duda,
semilla de cambio las unas para las otras,
haciendo crecer un espacio
que seguirá dando frutos
más allá de este primer grupo.

Como cierre de la iniciativa,
las participantes escribieron una carta
dirigida a las futuras «Mamás Semilla»,
con el objetivo de animar a otras madres a sumarse a esta experiencia durante el próximo curso.

Carta de las Mamás Semilla a las futuras participantes

Hola, queridas mamis,

Queremos compartir con vosotras nuestra experiencia en el grupo Mamás Semilla y animaros a participar si tenéis la oportunidad.

Cuando llegamos, muchas de nosotras lo hicimos cargadas de miedos, inseguridades, dudas y preocupaciones. Somos madres luchadoras que cada día hacemos todo lo posible por nuestros hijos e hijas, aunque muchas veces nos sintamos cansadas, solas o incomprendidas.

En este grupo hemos descubierto algo muy importante: no estamos solas. Hemos encontrado un espacio seguro donde podemos ser nosotras mismas, sin sentirnos juzgadas, donde podemos hablar libremente de nuestras dificultades, compartir nuestros miedos, llorar, reír, desahogarnos y sentirnos comprendidas por otras mamis que viven situaciones parecidas.

También hemos aprendido a reconocer nuestras capacidades y fortalezas. Muchas veces estamos tan centradas en cuidar de los demás que olvidamos todo lo que hemos conseguido y todo lo que somos capaces de hacer. Gracias a este grupo hemos valorado las estrategias que hemos ido desarrollando a lo largo de los años para afrontar los retos de nuestro día a día.

Nos hemos dado cuenta de que cada familia tiene su propia historia y sus propias dificultades. Algunas situaciones son diferentes a las nuestras, pero todas compartimos la necesidad de sentirnos escuchadas, apoyadas y acompañadas. Aquí hemos creado una verdadera red de apoyo donde siempre hay alguien dispuesto a comprenderte y tenderte una mano.

Por todo ello, os animamos a vivir esta experiencia. Ha sido un espacio enriquecedor, único y transformador, que nos ha ayudado a sentirnos más fuertes, más acompañadas y con más herramientas para seguir adelante.

No tengáis miedo de ser vosotras mismas. Cada estrategia aprendida, cada pequeño paso y cada logro conseguido son avances que mejoran nuestra calidad de vida y la de nuestras familias.

Os esperamos con los brazos abiertos.

Con cariño,

Las Mamás Semilla

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