El mercadillo de Santo Tomás de Mater
es una de las citas más esperadas de Navidad.
Gracias a este mercado,
el pasado miércoles
nuestros espacios se llenaron de vida,
de risas
y de mucha participación.
Fue una jornada
en la que todo el mundo tuvo
un papel protagonista.
Un éxito multitudinario
Personas usuarias,
profesionales,
y estudiantes
participaron activamente.
También nos visitaron familias,
amistades,
miembros de centros educativos del barrio
y, este año, también autoridades.
Nos acompañaron distintas autoridades,
como:
- Alicia García, superiora general de las Franciscanas Hijas de la Misericordia
- Maria Castro, directora general de Atención a la Dependencia del Govern.
- María Luján, directora del SOIB.
- Isabel Ferretjans, coordinadora del SOIB.
- Maria Francisca Rigo, directora insular de Personas con Discapacidad.
- Miquel Busquets, concejal de Seguridad Ciudadana y Civismo del Ayuntamiento de Palma.

Todos los servicios,
aulas
y talleres de Mater
participaron activamente en el mercado
vendiendo sus mejores productos:
artesanía,
manualidades,
pinturas,
plantas,
comida,
juguetes de segunda mano
y muchas otras creaciones hechas con cuidado y dedicación.
Por ello,
cada puesto
mostraba el trabajo compartido de muchas personas.
La música de Paco Martín
puso ritmo a la jornada
y nos animó a todos y todas.
Se creó un ambiente festivo
y acogedor.

Además, tres pajes reales
nos visitaron para recoger las cartas
llenas de deseos,
ilusión
y esperanza.

Solidaridad
El mercadillo
también tuvo un fuerte componente solidario.
El 10% de la recaudación de los puestos de Mater
se destinará a proyectos sociales de MISOL,
entidad que también estuvo presente con un estand.
Además, durante la mañana
se rifaron cestas solidarias
conjuntamente con MISOL.
El alumnado del Ciclo 4 de la escuela
también sorteó una cesta de productos.
Este sorteo
tenía como finalidad
recaudar dinero para su viaje de fin de curso.







El mercadillo de Santo Tomás
es mucho más que una actividad de Navidad.
Es una celebración muy querida
que organizamos con mucho orgullo.
Y, sobre todo,
es una manera de vivir la Navidad
con corazón y alma.
Gracias de todo corazón
a todas las personas que lo habéis hecho posible:
por vuestra participación,
la implicación
y la solidaridad.
¡Hasta el año que viene!










































