El alumnado del Servicio de Educación de Mater,
junto con los estudiantes
de Educación Secundaria del Colegio
Sant Josep Obrer
y del CEIP Gabriel Vallseca,
han participado durante este curso
en el proyecto de Aprendizaje Servicio (ApS) «Todos Somos Uno».
Uno de los objetivos de este proyecto
es fomentar la colaboración
con diferentes entidades,
como los centros educativos del barrio
y entidades educativas,
como la Comisión Educativa Son Gotleu.
Creando raíces entre
las entidades y las escuelas
de la barriada.






El proyecto parte
de una realidad presente en el barrio:
la convivencia de personas con culturas,
lenguas, creencias, orígenes
y experiencias muy diversas.
Ante esta riqueza social,
los jóvenes han trabajado conjuntamente
para reflexionar sobre la importancia
de conocer y valorar
a las personas más allá
de las primeras impresiones,
convirtiéndose en protagonistas
de su propio proceso
de aprendizaje y sensibilización.
Una de las primeras actividades
consistió en trabajar
el retrato como herramienta de observación.
Los participantes observaron
a los demás compañeros
antes de conocerlos personalmente,
reflexionando sobre las ideas
y percepciones que a menudo
construimos a partir
de la apariencia externa.
Este ejercicio sirvió
para introducir una cuestión fundamental:
¿hasta qué punto conocemos
realmente a una persona
antes de escuchar su historia?



Posteriormente,
cada alumno elaboró
su propia historia de vida
de manera creativa,
incorporando aquellos aspectos personales,
familiares y culturales
que consideraba importantes
para explicar quién es.
Una vez finalizadas,
los participantes compartieron
sus historias con el resto del grupo,
generando espacios de encuentro,
escucha activa
y conocimiento mutuo
entre el alumnado
de los tres centros educativos.
Esta experiencia
permitió descubrir
realidades muy diversas,
pero también identificar vivencias,
emociones y valores compartidos.
A pesar de las diferencias de origen,
contexto o trayectoria personal,
pudieron comprobar
que existen muchos elementos que les unen.
De ahí nace el sentido del proyecto «Todos Somos Uno»:
entender que detrás de cada persona hay
una historia que merece ser escuchada
y que no es posible juzgar
a alguien sin conocerla.






A lo largo del proyecto también
se han trabajado valores como el respeto,
la empatía, la tolerancia y la cooperación,
fomentando el rechazo de cualquier
forma de discriminación o exclusión.
Además, la iniciativa ha favorecido
la creación de vínculos entre los
diferentes centros educativos
y ha reforzado el sentimiento
de pertenencia a la barriada.
«Todos Somos Uno» ha sido
una oportunidad para que
los participantes se responsabilizaran,
tomaran decisiones
y se convirtieran en agentes activos
de transformación social.
Una experiencia que demuestra
que la diversidad
es una riqueza
y que el conocimiento mutuo
es el primer paso para
construir una comunidad
más inclusiva,
cohesionada y respetuosa.